Diógenes Escalante
Francisco Suniaga, poco conocido por lo escaso, hasta ahora, de su obra, nació en Margarita en 1954. Abogado y Profesor universitario, ha sido colaborador de El Nacional, El Universal y Economía Hoy.
Dirigió durante cuatro años la revista Éxito. Ha publicado cuentos y una novela, La otra isla (2005), muy exitosa tanto de crítica como de público.
El pasajero de Truman, su libro más reciente, se presenta como novela. Sin embargo, no es novela, ni entrevista, ni reportaje, aunque tiene de todo ello, y es en todo caso un libro fascinante, en el que se narra la vida de un personaje muy significativo en la historia contemporánea de Venezuela: Diógenes Escalante.
Escalante es un personaje fundamental en nuestra historia política del siglo XX. En 1945 fue escogido por Isaías Medina Angarita como candidato a la presidencia de la República, un acuerdo entre Medina y Acción Democrática.
Esa candidatura fue bien vista también por el PCV, que actuaba en la clandestinidad, y otros factores políticos actuantes en la Venezuela de ese momento. Se pretendía así evitar el golpe que preparaban oficiales jóvenes de las Fuerzas Armadas. Pero el propósito se frustró porque Escalante inesperadamente cayó en un estado de insania mental.
El primer síntoma se presentó un lunes, que estaba convenido en ir a Miraflores a desayunar con Medina y hablar sobre su candidatura y los planes para su elección y su posterior gobierno. Pero a la hora de salir para el desayuno declaró que no podía ir porque le habían robado sus camisas, no obstante que el closet de su habitación se veía lleno de ellas.
El fracaso de la candidatura de Escalante fue catastrófico, y trajo como consecuencia inmediata el golpe del 18 de octubre de 1945, que derrocó a Medina Angarita.
Hasta ahora sólo se conocía el episodio de las camisas, pero casi nada se sabía de la persona de Escalante, quien había vivido casi toda su vida en el exterior, como diplomático.
El libro de Suniaga revela quién fue en realidad Escalante, su brillante carrera diplomática, sus demás servicios prestados al país y su condición de hombre sumamente culto. Es un relato fascinante, hecho en forma de una larga conversación de uno de los protagonistas, el Dr. Ramón J. Velásquez, quien fue secretario privado de Escalante los breves días que estuvo en Caracas antes de su enfermedad, y otro de los personajes clave del acontecimiento, Hugo Orozco, por largos años secretario privado de Escalante, cuya vida conocía muy bien. Velásquez insistió durante muchos años con Orozco para que contara lo que sabía sobre Escalante, pero él se había negado, hasta que, ya ambos nonagenarios, se decidió a hablar con Velásquez sobre el tema. El libro relata aquella larga entrevista de una manera magistral, manteniendo un clima de tensión y suspenso que hace sumamente grata la lectura del libro, que a no ser por lo voluminoso de sus 302 páginas se leería de un tirón.
Caracas, 09 de enero de
2009.
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