Resumiendo, vimos que las cosas u objetos que se designan con dos sustantivos, uno genérico y otro específico, corresponden a una aposición especificativa:
“río Orinoco”; “mar Caribe”; “lago de Maracaibo”.
Cuando se trata de islas, cabos, estrechos, ciudades, calles, plazas, parques e instituciones, suele agregarse la preposición “de” : “Isla de Margarita” ; “Cabo de Buena Esperanza” ; “Estrecho de Gibraltar” ; “Ciudad de Maracaibo” ; “Calle de los tejedores” ; “Plaza de la Concordia” ; “Parque de los caobos” ; “Universidad de Carabobo”. Igual ocurre cuando se trata de los meses y de los años: “mes de enero” ; “año de 1812”. Sin embargo, en estos casos hay vacilaciones. En Venezuela es común que se suprima esa “de”, y frente a “Morro de Chacopata” e “isla de Margarita”, decimos “cabo Coderas” e “isla Los Roques” ; decimos, igualmente, “Calle Bolívar”, “Avenida Urdaneta”, “Parque Miranda”, “Plaza Zamora”. También es frecuente que alternemos “el año de 1812” con “el año 28”.
La aposición explicativa en la escritura suele separarse con una coma y en el habla oral con una breve pausa: “Simón Bolívar, el Libertador, nació en Caracas” ; “Madrid, capital de España, es una gran ciudad” ; “Juan, mi hermano, quiere proponerte un negocio”. Pero si el sustantivo complementario precede al complementado, no se hace pausa ni se pone coma: “El Libertador Simón Bolívar nació en Caracas; “Mi hermano Juan quiere proponerte un negocio”.
Se mantienen la pausa y la coma en frases como “La capital de Venezuela, Caracas, es una ciudad muy bella”.
Vimos que el nombre en aposición es generalmente un sustantivo; pero puede ser un adjetivo con cierto grado de sustantivación, y también una frase sustantivada: “Remedios la Bella” ; “Fulano, el mayor de mis hijos...” ; “Jerusalén, la ciudad santa...” .
La aposición permite formar palabras compuestas, cuyos componentes pueden ir juntos o separados:
“casa cuna”, “bocamanga”, “compraventa”, “bocacalle”, “puntapié”, “buque fantasma”, “hombre rana”, “mujer maravilla”, “día perro”, “noticia bomba”...
LA COMA (,) Y LA CONJUNCIÓN “Y”
Un amable lector me escribe extrañado, porque en un artículo puse una coma (,) antes de la conjunción “y”.Yo escribí, en efecto, “El venezolano siempre ha sido gran aficionado a los quesos, y hoy es muy rica y variada su producción...” . Él considera que esa coma (,) está mal empleada, porque en la escuela le enseñaron que antes de “y” nunca puede ir una coma (,).
No es la primera vez que oigo o leo semejante disparate, y no sé cuál es su origen. No recuerdo haberlo oído a mis maestros de la escuela primaria. Pero más de una vez me lo han planteado lectores de mis artículos, no tanto como afirmación de un error, sino mas bien como consulta. No sólo es válido que antes de una “y” vaya una coma, sino que a veces es necesario, como en la frase de mi artículo tachada de incorrecta por este amigo lector. Claramente puede verse que son dos frases autónomas, separadas gramatical y semánticamente por la coma (,) que precede a la “y”, y sería impertinente escribirlas sin la coma, como si fuese una sola frase. Es más, la conjunción “y” puede ir entre comas, una antes y otra después: “Trajeron alimentos y bebidas de todas clases, y, por si fuera poco, pusieron sobre la mesa finos manteles”.
Caracas, 02 de octubre de 2007.