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Oraciones compuestas (XII)
Oraciones subordinadas temporales

Hasta ahora hemos comentado las oraciones subordinadas comparativas de modo, pero también pueden ser de cantidad.

En estas se establece una comparación cuyo resultado se expresa en términos cuantitativos, referidos, por ejemplo, a la intensidad de los términos comparados, o al número o cantidad de estos.

Estas oraciones pueden ser de equivalencia o igualdad, o de desigualdad.

Frecuentemente en estas oraciones se emplea la fórmula “tal cual” : “La exposición fue todo un éxito, tal cual se esperaba”; “Las cosas resultaron tal cual se había previsto”. Es posible que empleemos sólo el adjetivo “tal”: “Tal es la madre, tal salió la hija”. O también que “tal” vaya acompañado de “como” en lugar de “cual”: “El resultado fue tal como se había vaticinado”.

Todos los ejemplos vistos son comparativos de igualdad. Pero la comparación puede ser también de desigualdad: “En este país hay más miseria que lo que uno pueda imaginar”; “En la lengua cotidiana hay más arbitrariedades que lo que la gente cree”. En estas oraciones la comparación, que supone una desigualdad expresada de mayor a menor, se establece mediante la fórmula “más... que”.

Correlativamente, mediante la fórmula “menos... que” se construyen oraciones en que la comparación de desigualdad es de menor a mayor: “Esto es menos difícil que lo que yo creía”; “Aquí hace menos calor que lo que me habían dicho”.

En ambos casos, ocasionalmente la conjunción “que” puede ser reemplazada por la preposición “de”: “En este país hay más miseria de lo que uno pueda imaginar”; “En la lengua cotidiana hay más arbitrariedades de lo que la gente supone”. “Esto es menos difícil de lo que yo creía”; “Aquí hace menos calor de lo que me habían dicho”. Como puede verse, la sustitución de “que” por “de” se hace para evitar la cercanía cacofónica de los dos “que”.

En la lengua culta o literaria suele construirse oraciones comparativas cuantitativas con la fórmula “tanto más...

cuanto que”: “Esto es tanto más necesario, cuanto que sin ello no habrá triunfo posible”.

Caracas, 03 de abril de 2007.