Cuando dos oraciones contrapuestas unidas por la conjunción sino tienen verbos diferentes suele ir que antes de sino: “No lo insultaron, sino que le tiraron huevos podridos y otras porquerías”. En algunos casos, sobre todo si se trata de oraciones breves, se suprime la conjunción que: “no corta el mar, sino vuela / un velero bergantín” (José de Espronceda: “La canción del pirata” ).
Aprovecho para llamar la atención sobre un error, con frecuencia cometido incluso por destacados escritores, periodistas y demás profesionales de la palabra.
Consiste en suprimir el adverbio también en una construcción en que es necesario: “No sólo es bella físicamente, sino inteligente y simpática”; “Ellos no sólo están en ruina, sino en deudados hasta la coronilla”. En ambos casos el adverbio también es imprescindible:
“No sólo es bella físicamente, sino también inteligente y simpática”; “Ellos no sólo están en ruina, sino también endeudados hasta la coronilla”. En ambos casos se afirman dos cosas del sujeto, que se dan simultáneamente; en la primera, que es bella y además simpática e inteligente; en la segunda, que están arruinados, y además endeudados. La simultaneidad se expresa en el adverbio también, y si este se suprime, se da la impresión de que en cada caso se afirma una sola cosa, y no las dos.
Es posible que en la coordinación adversativa las oraciones contrapuestas sean enlazadas por otros elementos distintos de las conjunciones adversativas: “Yo no lo he tratado mal; mas bien he sido muy tolerante”; “Ella jamás se pone brava, salvo cuando se meten con sus hijos”; “Él no le ha negado nada; antes bien, ha sido demasiado complaciente”; “Nosotros nunca vamos a misa, excepto cuando repican duro”; “No es cierto que sea antipática; por lo contrario, tiene un gran sentido del humor”; “No es que yo no quiera ir, sólo que no me siento bien”. En estos ejemplos las expresiones mas bien, salvo, antes bien, excepto, por lo contrario y sólo actúan como conjunciones adversativas, sin serlo. Como ellas hay muchas más. Este es otro ejemplo del dinamismo y la flexibilidad de nuestra lengua.
LA SUBORDINACIÓN. Además de la coordinación, las oraciones compuestas se construyen también mediante la subordinación. La diferencia principal entre coordinación y subordinación reside en que, como ya vimos, en la coordinación las oraciones simples que forman la oración compuesta son autónomas e independientes, de modo que cada una tiene su sentido propio, que no depende de las demás; en cambio, en la subordinación hay una oración principal, llamada subordinante, a la cual las demás están subordinadas, y sintácticamente son parte de ella. Es decir, cada oración subordinada actúa como sujeto, complemento o atributo de la oración principal. De modo que las subordinadas, aisladamente no tienen sentido, no se comprenden, pues su sentido dependerá de su vínculo con la principal. Por ejemplo, en la oración compuesta “El libro que está en la mesa es tuyo”, la oración subordinada, “que está sobre la mesa”, es complemento de la oración principal, “El libro es tuyo”, y si la oímos o leemos aisladamente no tiene sentido, no se entiende.
Caracas, 12 de diciembre de 2006