El sustantivo desempeña diversos oficios o funciones sintácticas en la oración: sujeto, complemento del verbo (directo, indirecto y circunstancial), complemento de otro sustantivo, complemento de un adjetivo, complemento predicativo. Los oficios de sujeto, de complemento directo y de complemento indirecto son exclusivos del sustantivo, de modo que si una palabra que no conocemos hace uno de esos oficios, automáticamente la reconocemos como sustantivo.
En la oración “Su hijo estudia en Alemania”, el sustantivo “hijo” es el núcleo del sujeto. En “Su hijo estudia Derecho en la UCV” el sustantivo “Derecho” es el complemento directo del verbo (la cosa estudiada) y de la oración. En “Ella trajo una carta para el Director”, el sustantivo “director” es el complemento indirecto (El directo es “carta”). En “Nosotros vivimos en aquella casa”, el sustantivo “casa”, junto con el adjetivo “aquella”, es el complemento circunstancial de lugar. En “Mi padre era herrero”, el sustantivo “herrero” es complemento predicativo, es decir, es el núcleo del predicado verbal o atributo de la oración. En las frases “casa de madera”, “vaso de agua”, “café con leche”, “chiste sin gracia”, “hermanos contra hermanos”, “muerte en Venecia”, “novela sobre la guerra”, “motor a vapor”, los sustantivos “madera”, “agua”, “leche”, “gracia”, “hermanos” (el segundo), “Venecia”, “guerra” y “vapor”, son complementos, respectivamente, de los sustantivos “casa”, “agua”, “café”, “chiste”, “hermanos” (el primero), “muerte”, “novela” y “motor”. Cada uno de esos complementos de otro sustantivo se vale para ello de una preposición, razón por la cual también se les suele llamar complemento prepositivo.
Aposición. En algunos casos el sustantivo que sirve de complemento a otro sustantivo va colocado inmediatamente después del primero, simplemente yuxtapuestos: “El 23 de Enero es una fecha clave en la historia de Venezuela” ; “El león es un animal emblema de la ciudad de Caracas”. En estos casos se dice que el sustantivo complementario está en aposición, o que es apósito del otro. Tradicionalmente estos sustantivos en aposición no guardan la norma de concordancia en número, y se usan en singular, aunque el sustantivo al que complementan vaya en plural: “En la historia de un pueblo hay fechas clave” ; “Los animales emblema son materia de la heráldica”. Sin embargo, tal como lo registra el Diccionario panhispánico de dudas, es cada vez más frecuente la tendencia a usar los apósitos como adjetivos, observando la regla de concordancia: “Las fechas claves”, “Los animales emblemas”.
En el caso del sustantivo “clave” se cree erróneamente que no se usa en plural. No es así. Cuando “clave”, o cualquier otro sustantivo, van en aposición, es evidente su carácter adjetival, lo cual explica la tendencia a usarlo concordando en número con el sustantivo complementado:
“fecha clave” / “fechas claves”. Aunque esta forma contraríe el uso tradicional, no creo que sea censurable.
Con frecuencia la aposición da origen a palabras compuestas, que pueden ir juntas o separadas: “casacuna”, “aguamiel”, “compraventa”, “pájaro mosca”...
Caracas, 13 de febrero de 2007.