Volver

 

Formas no personales del verbo (2)

Por su naturaleza verbal, aunque no conjugable, el infinitivo puede ser modificado por el adverbio, sin perder su condición de sustantivo:
“Ellos acostumbran protestar constantemente por todo”; “Comer opíparamente no es bueno a cierta edad”; “Dormir profunda y plácidamente es señal de buena salud”; “Hablar mucho y pensar poco es propio de ciertos políticos”.

En cuanto a los oficios del infinitivo, puede desempeñar todos los que corresponden a este, pero sin perder su carácter verbal.

Por ejemplo, el infinitivo puede ser sujeto de la oración: “Acostarse y levantarse temprano es bueno para la salud”; “Correr todos los días ayuda al buen funcionamiento del corazón”; “Atesorar mucho dinero parece ser su principal preocupación”.

Igualmente puede ser complemento directo: “Él quiere comprar una casa en Margarita”; “No pretendemos negarle el derecho a protestar”; “A ella le gusta preparar la comida”.

También puede ser complemento circunstancial: “Buscaremos una ocasión para hablar con el jefe”; “Ella vendió su apartamento para comprar una casa”. En estos ejemplos los infinitivos “hablar” y “comprar” son complementos circunstanciales de finalidad. “No podemos hacer nada sin salir de aquí”. En esta otra oración el infinitivo “salir” hace oficio de complemento circunstancial de causa (es la causa de “no poder hacer nada” ), o también de condición (es la condición para “poder hacer algo”.

Asimismo, el infinitivo puede hacer de predicado nominal:
“Eso es bien pensar”; “Ese sí sabe lo que es vivir”; “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar a la mar, / que es el morir...” (Jorge Manrique).

Del mismo modo el infinitivo puede ser complemento de otro sustantivo, generalmente con el auxilio de una preposición: “Tenía muchos deseos de verlos”; “Creo que es la hora de irnos”; “Habrá que esperar mucho tiempo para volver”.

Puede ser también que un infinitivo sea complemento de otro infinitivo:
“Quién sabe cuándo podremos volver a vernos”; “No se puede estar sin comer mucho tiempo”; “Trabajar para vivir no es lo mismo que vivir para trabajar”.

En otros casos el infinitivo hace de complemento de un adjetivo, también con el auxilio de una preposición: “Eso es digno de verse”; “No te preocupes, que eso es fácil de hacer”; “Si no es capaz de hacer eso, no es capaz de hacer nada”; “Ya esa fruta está buena para comer”.

El infinitivo puede ser simple (amar) o compuesto (haber amado).

Como puede verse, el infinitivo compuesto, al igual de todos los tiempos compuestos de los verbos, se forma con el auxiliar haber.

El infinitivo simple expresa una acción imperfecta, mientras que el infinitivo compuesto denota una acción perfecta, concluida. Pero no se trata del tiempo verbal, sino de lo que los gramáticos llaman “aspecto del verbo”. Si decimos, por ejemplo, “Ganarás la carrera por haber entrenado suficientemente”, el infinitivo compuesto se refiere a una acción perfecta, concluida, independientemente de que sea también una acción pretérita, dentro de una oración cuyo verbo principal esté en futuro. Pero si decimos “Ganarás la carrera por entrenar suficientemente”, con el infinitivo simple, la acción de “entrenar” no se percibe como perfecta o concluida, aunque de hecho esté en pasado, sino como una acción en curso.


Caracas, 16 de octubre de 2007.