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Oraciones compuestas (XV)
Oraciones subordinadas temporales

Las oraciones subordinadas circunstanciales pueden ser también condicionales. En estas la subordinada indica la condición para que se realice o no se realice la acción del verbo de la oración principal. Generalmente en estas oraciones compuestas la relación de enlace entre la subordinante y la subordinada se establece mediante la conjunción condicional “si”: “Estudia mucho, si quieres salir de abajo”; “Si tuviera plata compraría esa casa”; “Mañana voy a tu casa si me invitas a almorzar”. En el primer ejemplo la condición para salir de abajo es estudiar mucho; en el segundo, la condición para comprar la casa es tener la plata necesaria; en el tercero, la condición para ir mañana a tu casa es que me invites a almorzar.

Como se dijo arriba, la condición puede ser para que se realice la acción, como en los ejemplos propuestos; o para que no se realice: “Si me prometes cambiar, no diré nada”. Aquí la condición que se señala (la promesa de cambiar) es para no decir nada.

Igualmente, en “Si quieres que me quede, no me iré”, la condición (si quieres que me quede) es para no irme.

En los ejemplos anteriores la condición es afirmativa, mientras que la acción no realizada es negativa. Pero puede ser a la inversa, la negación puede estar en la condición: “Si no lloras, te daré un caramelo”.

Igualmente, puede ser que tanto la condición, como la acción que se omite sean negativas: “Si no quieres, no lo haré”.

En estas oraciones es muy importante tener cuidado con la combinación de los tiempos y modos entre el verbo de la oración principal y el de la subordinada. Entre ambos debe haber una perfecta congruencia. Por ejemplo, serían incongruentes dichos verbos si dijéramos “Si no quieres no vendría”, pero sí es válida la construcción “Si quisieras yo iría a tu casa”.Teóricamente no es fácil establecer la normativa sobre esta congruencia de los verbos, y para ello se requieren conocimientos básicos de gramática, que no poseen todos los usuarios del idioma. Pero esta carencia se suple con la intuición, pues si se observa bien lo que se quiere expresar con esas oraciones, salta a la vista cuál es la combinación de formas verbales adecuada. Mas si no se tiene claro cómo combinar dichas formas verbales, lo aconsejable es ensayar otro tipo de construcción en que se omita la dificultad.

Aunque la conjunción condicional “si”, llamada comúnmente “si condicional”, es el elemento de enlace más usual entre las oraciones principal y subordinada, también se usan otros, por ejemplo, los adverbios “cuando” y “como”: “Cuando dejes de llorar te daré un caramelo”; “Como no estés lista a las siete, me iré sin ti”. Obsérvese que en estos ejemplos los adverbios “cuando” y “como” pueden ser sustituidos por “si”.

También el enlace puede hacerse con las formas no personales del verbo, infinitivo, participio y gerundio: “De haberlo sabido, habría ido a verlo”; “Tomada la decisión, hay que cumplirla”; “Habiendo llegado las lluvias, no habrá que regar más la grama”.

Igualmente se usan como elementos de enlace locuciones conjuntivas condicionales, como “siempre que”, “ya que”, “caso de que”: “Iré a la fiesta siempre que me inviten”; “Ya que no hay remedio, sólo queda resignarse”; “Habrá que avisarle, caso de que no lo sepa”.

Caracas, 17 de abril de 2007.