La semana pasada expliqué detalladamente el frecuente mal uso de la locución "de qué se trata". Hoy señalaré cuándo esa expresión está bien empleada.
El uso más frecuente de la frase "de qué se trata" es en forma interrogativa, y hasta puede decirse que a ello responde su estructura sintáctica. Pero es común que la misma frase vaya también en la respuesta, caso en el cual, aun sin tener que cambiar de estructura, adquiere valor enunciativo, y hasta afirmativo: "—No olvide la reunión de esta tarde. —No la olvidaré. ¿Usted sabe de qué se trata?
—Creo que se trata de un problema financiero". Obsérvese la diferencia entre la oración correctamente construida "¿Usted sabe de qué se trata? y la frase, impropia, "¿De qué se trata la reunión de esta tarde?". La primera es impersonal, y por tanto no lleva sujeto; a la segunda se pretende convertirla en personal atribuyéndole un sujeto, "la reunión de esta tarde", que no le corresponde.
Parecido, pero no del todo igual, es este otro caso: "—¿De qué trata esa novela?
—Se trata de un hombre que un día, cuando se despertó, se encontró convertido en un insecto". Aquí, en la primera frase no aparece el pronombre "se", y es una oración personal cuyo sujeto es "esa novela". En la segunda frase sí está el pronombre "se", que la convierte en oración pronominal, pero sin sujeto, porque es impersonal. El mismo sentido interrogativo tiene el "de qué se trata..." en esta otra muestra. A título de chiste y para satirizar a ciertas personas que suelen ser disidentes permanentes y sistemáticos, se cuenta de un individuo que pertenecía a la directiva de una corporación, y cuando llegaba tarde a las reuniones decía: "¿De qué se trata para disentir?". Como la frase es dicha aquí en tono de guasa o de chiste, como ya advertí, seguramente el que la dice no espera respuesta. Sin embargo, podría ocurrir que algún malhumorado entre los presentes le respondiese: "Se trata de que usted es un impertinente con sus chistes tontos y de mal gusto".
Pero no siempre se trata de frases interrogativas.
Veamos: "Yo deseo proponerles un negocio que les va a interesar. Se trata de montar una empresa que se ocupe de captar, almacenar y evaluar las mentiras que se dicen cada día. Yo no estoy muy seguro de que la empresa sea económicamente productiva, pero nos dará bastante trabajo y nos mantendrá ocupados todo el tiempo". La frase "Se trata de..." en este ejemplo no lleva la partícula "que", pero es el mismo tipo de frase impersonal y al mismo tiempo pronominal, como lo señala el pronombre "se".
En este otro caso también se emplea la locución "se trata de..." en una frase no interrogativa: "Con la promulgación de tantas nuevas leyes se trata de hacer ver que se está trabajando intensamente".
Igualmente en la siguiente hipótesis. Un sujeto solicita un favor en la empresa donde trabaja. Una vez expuesto su requerimiento se le responde: "Porque se trata de usted haremos una excepción". Esta misma frase puede construirse también con el verbo en infinitivo: "Por tratarse de usted...", exactamente con el mismo significado.
Caracas, 19 de agosto de 2008.