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Formas no personales del verbo (7)

EL GERUNDIO (5)
Por su condición adverbial el gerundio puede hacer, y es lo que ocurre con frecuencia, funciones de complemento circunstancial de modo, tiempo, causa, condición, etc.

En estos casos generalmente, pero no siempre, el gerundio sirve de núcleo de una oración subordinada, que se refiere a una subordinante o principal.

En la oración compuesta "Hablando de todo, como los locos, pasamos un rato de lo más agradable", la oración principal o subordinante es "pasamos un rato de lo más agradable", y la subordinada, "Hablando de todo, como los locos", que tiene como núcleo al gerundio "hablando", y sirve a la principal de complemento circunstancial de causa, puesto que indica la causa o motivo de haber pasado un rato de lo más agradable, aunque también puede señalársele un matiz modal, pues el gerundio indica el modo o manera de haber pasado el rato. Algo semejante ocurre en este otro ejemplo: "Estando presentes todos los convocados, se dio comienzo a la reunión". Aquí es aún más evidente la función de la subordinada, "Estando presentes todos los convocados", como complemento circunstancial de causa de la principal o subordinante, pues la causa o motivo de que se comenzase la reunión fue la presencia, indicada por el gerundio, de todos los convocados.

En el siguiente ejemplo la función del gerundio es de complemento de modo: "Ellos querían convencerla mostrándole las ventajas de su ofrecimiento". En este caso la frase subordinada, "mostrándole las ventajas de su ofrecimiento", indica el modo o manera como ellos querían convencerla. Lo mismo ocurre en este otro caso: "El agua corría mansamente hasta el borde de la meseta, formando luego una imponente cascada". La subordinada nos indica cómo se forma la cascada, como consecuencia de lo que se señala en la oración principal.

"Caminando apaciblemente por el parque vimos cómo la avioneta pasó muy bajo, tanto que casi rozó los árboles cercanos". En esta oración compuesta la función de la subordinada, cuyo núcleo es el gerundio "caminando", es temporal, señala el tiempo en que ocurre la acción de la oración principal, indicada en el verbo "vimos". Lo mismo ocurre en este otro ejemplo: "Dejamos el pueblo apenas comenzando a salir el sol". La frase construida con el gerundio indica el tiempo o momento en que se produce la acción principal denotada por el verbo "dejamos".

En el siguiente ejemplo la función del gerundio es condicional: "Teniendo los recursos, no hay motivo para retrasar más el pago". Aquí, obviamente, la condición para no tener que retrasar más el pago es la de tener los recursos necesarios, indicada por la frase cuyo núcleo es el gerundio "teniendo". Lo mismo ocurre en este otro ejemplo: "Queriéndolo la gente, no hay manera de evitar que las cosas ocurran de ese modo". La condición para que "las cosas ocurran de ese modo", y no de otro, reside en el hecho de que lo quiera la gente, señalada por el gerundio "queriéndolo".

Caracas, 20 de noviembre de 2007.