En las oraciones compuestas las oraciones subordinadas adjetivas hacen oficios propios del adjetivo. En “Esa es la misma mujer que vimos ayer”, la oración subordinada adjetiva “que vimos ayer” es complemento adjetivo o predicativo del sustantivo “mujer”, que a su vez es atributo de la oración principal o subordinante, “Esa es la misma mujer”. Igualmente, en “El hombre que vino ayer volvió esta mañana”, la oración “que vino ayer” es complemento del sustantivo “hombre”, sujeto de la oración subordinante o principal, “El hombre (...) volvió esta mañana”. Es de advertir también que en ambos ejemplos el pronombre “que” es el sujeto de las respectivas subordinadas.
La subordinada adjetiva siempre va encabezada por un pronombre relativo, frecuentemente “que”. Por ello se la conoce también como “oración de relativo”. El pronombre relativo en estos casos no sólo introduce la oración subordinada dentro de la oración principal, sino que, además, sirve de enlace o vínculo entre la oración subordinada y el sustantivo al cual complementa.Por ello la subordinada adjetiva puede ser complemento explicativo o complemento especificativo del sustantivo correspondiente.
En la oración, ya vista, “El hombre que vino ayer volvió esta mañana” la subordinada adjetiva “que vino ayer” es complemento especificativo o determinativo de “hombre”, porque dicho complemento precisa o determina de qué hombre o persona se trata, evitando toda ambigüedad. En cambio, en “El director, quien es muy inteligente, reunió el personal y les planteó el problema”, la oración subordinada “quien es muy inteligente”, es complemento explicativo (llamado también incidental) del sustantivo “director”, sujeto de la oración principal, porque lo que hace dicho complemento es explicitar una cualidad que está implícita en la persona del “director”.
Es un complemento incidental, ciertamente, porque no agrega nada a la persona representada por el sustantivo “director”, por lo que la subordinada puede suprimirse sin que el sentido de la oración principal sufra menoscabo. (Conviene observar que la palabra “director” es, en principio, un adjetivo, pero es muy frecuente que sea también sustantivo, como en este caso).
La función del pronombre relativo en estas oraciones determina que el sustantivo complementado actúe como antecedente de la subordinada adjetiva. Es decir, en “El hombre que vino ayer volvió esta mañana” la subordinada tiene como antecedente al sustantivo “hombre”.
Tal como lo señala el Esbozo de una nueva gramática de la lengua española, cuando el complemento es especificativo se enlaza de tal modo con el sustantivo complementado, que en la lengua oral se pronuncian como una unidad, sin pausa entre ellos, y en la escrita no lleva signos de puntuación; en cambio, cuando es explicativo, generalmente se hace una breve pausa entre el sustantivo y la frase adjetiva, y en la escritura esta se escribe entre comas.
NOTA BENE. Ruego a los lectores tomar nota de que ha sido cambiado el horario de mi programa “Con la lengua en radio”, de Radio Onda. Ahora se trasmite a las 10,30 a.m., en lugar de las 11,10, como siempre de lunes a viernes.
Caracas, 23 de enero de 2007.