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Frase y oración (V)

Aunque todavía hay muchas cosas que decir sobre la oración, lo haré próximamente. Hoy quiero referirme a la frase, a fin de precisar algunos conceptos que luego ayudarán a explicar otros detalles importantes sobre el lenguaje y las formas lingüísticas de expresión.

El concepto de frasees más amplio que el de oración. Aquel comprende a este, pues de hecho toda oración es una frase, aunque no toda frasees una oración.

En efecto, “En sentido gramatical llamamos frasea cualquier grupo de palabras conexo y dotado de sentido. Según esta definición, las oraciones son frases, pero no viceversa” (Esbozo de una nueva gramática de la lengua española). Esta definición, si bien correcta, obliga a poner mucha atención en ciertos aspectos, para evitar confusiones.

Antes vimos que la oración es“... la unidad más pequeña de sentido completo en sí misma en que se divide el habla real”. Esto no debe confundirse con la definición de frase como“... cualquier grupo de palabras conexo y dotado de sentido”, que acabamos de ver. Es esencial, para que haya una frase, que sea un conjunto de palabras conexas y que tenga sentido. Lo de conexo se refiere a que no es un grupo de palabras puestas al azar, sino que del mismo se desprenda un significado. Podemos oír a alguien pronunciar unas palabras tras otras en forma incoherente, como ocurre con algunas personas que padecen de ciertos trastornos mentales. Ahí no puede hablarse de frases, al menos en sentido gramatical. En esos casos suele decirse, sin duda por comodidad o por desconocer el significado de los términos gramaticales, que aquella persona pronunciaba frases incoherentes, cuando en realidad se trata de palabras incoherentes, pues lo que dicha persona decía no eran frases propiamente, en tanto que estas requieren un mínimo de coherencia, que es, precisamente, lo que les da a las frases el sentido de que se habla en su definición. Si decimos “El perro del vecino...” tenemos una frase, formada por varias palabras que guardan una evidente conexión, lo cual les da un sentido, es decir, al leer u oír esa frase entendemos algo. Sin embargo, eso que entendemos, o sea, el sentido de la frase está incompleto, y por eso la frase no contiene un juicio, no afirma ni niega nada, no se predica nada de un sujeto determinado. La primera diferencia que salta a la vista entre una frase una oración es, pues, que la frase tiene un sentido, pero no completo ni en sí misma, mientras que la oración tiene un sentido completo en sí misma. O sea, la frase tiene un sentido, un significado, que le viene de la conexión o coherencia de las palabras que la forman, pero es un sentido incompleto, un sentido que no concluye, mientras que la oración tiene un sentido o significado completo, que, además, le viene de ella misma, en conjunto.

Para que una frase tenga sentido completo este tiene que venirle de afuera, por la conexión entre dicha frase y los otros elementos que forman una oración. Esto se ve claramente si observamos la diferencia entre la frase “El perro del vecino...” y la oración “El perro del vecino ladra constantemente”. La frase “El perro del vecino...” significa algo, pero su sentido es incompleto, percibimos que le falta algo más. En cambio, la oración “El perro del vecino ladra constantemente” tiene sentido completo, que no le viene de afuera, sino que nace de sí misma, del conjunto mismo de la oración. Obsérvese también que la frase “El perro del vecino...”, al integrarse dentro de la oración adquiere sentido completo, que le es dado por su conexión con los demás elementos oracionales, en particular con el verbo, pues en esta oración dicha frase ejerce la función de sujeto del mismo.

Generalmente las frases no se emiten aisladamente, sino como parte estructural de una oración.Ya vimos que en la oración “El perro del vecino ladra constantemente”, la frase “El perro del vecino” es el sujeto del verbo ladra, es decir, el sujeto de la oración. Pero la frase podría hacer otros oficios, como luego veremos.

Caracas, 25 de abril de 2006.