Numerosas veces he recibido consultas sobre si las "excusas" se dan o se piden. Ambas formas son usuales: "Por favor, acepten mis excusas por el incidente"; "Les ruego excusarme por lo que he dicho". Pero mucha gente cree que una de ellas es impropia, y quieren saber, de ser así, cuál es la que debe emplearse.
Según el DRAE, el sustantivo "excusa", en su segunda acepción, significa "Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión".Y el verbo "excusar" se define como "Exponer o alegar causas o razones para sacar libre a alguien de la culpa que se le imputa (...)". Estas definiciones son un poco ambiguas, y no dejan en claro si las "excusas" se dan por quien comete la falta, o se piden a quien se ha ofendido, quizás porque el DRAE no es un diccionario de uso. Pero otros que sí lo son tampoco resuelven el problema y dejan la duda planteada. El "Diccionario Clave", que es de uso, a propósito del vocablo "excusa" dice que "Pedir excusas es una expresión incorrecta, aunque está muy extendida".
Por su parte, el "Diccionario de uso del español" de doña María Moliner parece dar la razón al Clave, al definir el verbo "excusarse" en su forma pronominal: "Presentar o dar excusas, en cualquiera de las acepciones de este nombre: 1) Justificar con razones algo que se ha hecho o dejado de hacer: ’Se excusó de no haber venido, por no encontrarse bien’. 2) Dar explicaciones o pedir perdón a una persona por una falta cometida con ella o alguna molestia que se le ha causado o hay que causarle: ’Se excusó por no haberse despedido de nosotros’. 3) Eludir hacer cierta cosa con una razón o un pretexto: ’Se ha excusado de asistir a la sesión de esta tarde". Como puede verse, en los tres casos citados las excusas se dan, no se piden.
Sin embargo, veamos con más detenimiento el asunto, que es más sencillo de lo que parece.
Si yo cometo una falta en perjuicio de otro u otros, puedo dirigirme a los perjudicados de dos maneras: 1) "Por favor, les ofrezco mis excusas...". 2) "Les ruego que me excusen...". Ambas formas son perfecta-mente válidas. En la primera, expreso a los ofendidos mi pena o arrepentimiento por la falta cometida; en la segunda, les ruego me perdonen, es decir, que me liberen benévolamente de su censura o su castigo. De acuerdo con esto, el "dar" o "pedir excusas" es una cuestión de actitud del ofensor, y la forma que adopte estará en relación con su intención, aunque esta se presente consciente o inconscientemente.
Exactamente la misma situación se da con el sustantivo "disculpa" y el verbo "disculpar (se)", pues también las "disculpas" pueden darse o pedirse, aunque es más común que se pidan: "Por favor, les ruego que me disculpen...". La preferencia es, sin duda, porque en este supuesto el ofensor es "culpable", si es el caso, pero el ofendido es quien lo inculpa, es decir, quien le atribuye o imputa la culpa. Por eso es lógico que se le ruegue no hacerlo. Pero es perfectamente válido decir también "Les ofrezco mis disculpas...".
Caracas, 25 de marzo de 2008.