La acentuación (1)
La gramática llama "acento de intensidad", o simplemente "acento", a la mayor fuerza o intensidad que se pone al pronunciar una sílaba dentro de una palabra: ma-má, ca-fé, a-jí, bongó, ti-sú. Obsérvese en estos ejemplos que todos tienen el acento en la última sílaba, y va marcado por una tilde, que es el signo propio de la acentuación. Pero no siempre es así. En palabras como ca-sa, tem-ple, sa-la-mi, li-bro, tri-bu, el acento, es decir, el mayor énfasis en la pronunciación, recae en la segunda o penúltima sílaba, y no lleva tilde, por las razones que luego veremos. En "ca-sa", como puede observarse, la primera sílaba suena más fuerte que la segunda. Lo mismo ocurre en las otras palabras dadas como ejemplos. Este fenómeno se ve muy claramente comparando las palabras "ma-ma" y "ma-má". En "ma-ma" el mayor énfasis se percibe en la primera sílaba, en "ma-má" en la segunda.
Esto quiere decir que hay dos tipos de acento: el "acento ortográfico", que es el que va marcado por una tilde, y el "acento prosódico", que es el que se produce fonéticamente, es decir, se percibe al oído el mayor énfasis, pero no va marcado por ningún signo.
No hay que confundir "acento" con "tilde". Es común que se diga: "La palabra "masa" no lleva acento", o "no va acentuada", lo cual es un error, pues dicha palabra lleva acento en la primera sílaba, sólo que no se le marca, es decir, la palabra va acentuada, o lleva acento, pero no lleva tilde en razón de normas que enseguida veremos.
Según la sílaba donde va el acento, con tilde o sin tilde, las palabras se clasifican en varias categorías. En primer lugar tenemos las palabras agudas, que son las que llevan el acento en la última sílaba, independientemente de que este vaya marcado o no. La norma en este caso es que las palabras agudas terminadas en vocal siempre llevan tilde: pa-pá, Jo-sé, sa-lí, co-mió, bu-lu-lú. Igualmente llevan tilde las palabras agudas terminadas en "n" o en "s": "es-tán", "se-rán", "co-ra-zón", "Be-lén", "también", "re-cién", "car-tón", "mi-rón", "cor-dón", "si-mún", "se-gún", "nin-gún".
En segundo lugar tenemos las palabras graves o llanas, que son las que llevan el acento, con tilde o sin ella, en la penúltima sílaba: "car-ta", "le-ve", "cu-chi", "ma-lo", "tri-bu". En las palabras graves o llanas se marca el acento cuando la palabra termina en consonante que no sea "n" ni "s": "ár-bol", "ál-bum", "Héc-tor", "clí-max", "tó-rax". No se marca el acento en las graves o llanas que terminan en vocal: "ma-la", "le-pe", "pa-lo". Tampoco llevan tilde las graves o llanas terminadas en "n" o en "s": "mi-den", "se-sos".
Caracas, 25 de noviembre de 2008.
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