EL PARTICIPIO (1)
Así como, según ya vimos, el infinitivo es un sustantivo verbal y el gerundio un adverbio, el participio es un adjetivo, pero sin perder su condición de derivado verbal, es decir, forma no personal del verbo, o forma no conjugable del verbo. Es de advertir que gramaticalmente hay dos tipos de participio, el activo (amante, complaciente, durmiente) y el pasivo (amado, complacido, dormido).
Aquí se tratará solamente del participio pasivo, de modo que cuando se diga "participio", a secas, se tratará del "participio pasivo", a menos que se especifique otra cosa.
El participio se forma, según el verbo de que se trate, con el sufijo "-ado", "-ada" para los de la primera conjugación, y con "-ido", "-ida" para los de la segunda y la tercera conjugaciones.
A diferencia del infinitivo y del gerundio, el participio es variable en género y en número. De modo que, en su función adjetiva, y según las reglas de concordancia, puede ser masculino o femenino (amado, amada; complacido, complacida; dormido, dormida), singular o plural (amado, amados; complacido, complacidos; dormido, dormidos).
Por su carácter adjetival el participio puede ejercer las mismas funciones que corresponden al adjetivo. En principio, el participio se refiere a un sustantivo, calificándolo. Puede hacerlo de manera directa, en tanto que complemento del sustantivo: "mujer amada"; "pan comido"; "El pez dormido" (Título de un libro de cuentos de Héctor Mujica).
El participio también puede referirse a un sustantivo como atributo o predicado nominal, mediante un verbo copulativo: "Esa mujer es una amargada"; "Este carro es comprado, no es robado"; "Este reloj está atrasado"; "Nosotros estábamos parados en la equina"; "El teléfono está dañado"; "Ese tipo parece drogado"; "La calle es muy empinada".
En estos casos el participio concuerda en género y número con el sujeto de la oración: "Ese tipo es un amargado" / "Esa mujer es una amargada"; "La gerente estaba disgustada" / "Los empleados estaban disgustados".
En las oraciones transitivas el participio concuerda con el complemento directo: "Ellos compraron una casa abandonada"; "Ella tiene el carro dañado"; "Él recibió una carta perfumada".
Es posible que un participio se refiera, no a un sustantivo, sino a un adjetivo: "Un vestido rojo encendido"; "Una mujer rubia platinada"; "Había un carro mal estacionado".
Uno de las más importantes funciones del participio es la de formar los tiempos compuestos de los verbos.
Para ello se vale de la función auxiliar del verbo "haber".
En estos casos el participio se hace invariable en género y número. De hecho los tiempos compuestos de los verbos son perífrasis formadas por el auxiliar "haber" y el participio del verbo correspondiente en su forma masculina del singular: "he amado", "has amado", ha amado"; "hubimos salido", "hubieron salido"; "habré corrido", "habrás corrido", "habrán corrido".
Caracas, 27 de noviembre de 2007.