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El mismo día pero en diferentes fechas

La celebración del Día del Idioma y del Libro el 23 de abril se hace en conmemoración de la fecha de la muerte de don Miguel de Cervantes Saavedra, el indiscutible genio máximo de las letras castellanas, y uno de los mayores del mundo. En tal fecha es frecuente que se comente, además, que el mismo día murió también el inglés William Shakespeare, otro de los grandes genios literarios de la humanidad, e incluso el peruano Garcilaso Inca de la Vega, igualmente un gigante de la literatura castellana. Mucha gente se pregunta por qué se escogió la fecha de la muerte, y no la del nacimiento del autor del Quijote. La respuesta es muy sencilla: no se sabe con certeza en qué fecha nació don Miguel, pero sí se conoce la de su fallecimiento.

Este año, como de costumbre, algunas personas, sin duda con la mejor intención, se apresuraron a corregir lo que consideran un error. Según ellos no es cierto que ambos genios hayan fallecido el mismo día, pues la muerte de Shakespeare no habría ocurrido el 23 de abril, sino el 3 de mayo, según el Calendario Juliano, que entonces regía en Inglaterra, mientras que en España se aplicaba el Calendario Gregoriano. En tal sentido recibí un amable mensaje de un acucioso lector, dirigido a mí y a Mari Montes, porque en uno de nuestros programas de radio hicimos referencia al tema, destacando la coincidencia en el mismo día de ambos fallecimientos. Igualmente el diario El País, de Madrid, en un artículo publicado el pasado 22 de abril afirma categóricamente que es un error hacer coincidir ambas muertes en el mismo día, el 23 de abril.

Pero esa buena intención choca, en este caso, con la verdad, pues quienes niegan la coincidencia están en un pequeño error. En efecto, Cervantes y Shakespeare sí murieron el mismo día, aunque en diferentes fechas. Esto pareciera una contradicción sin sentido, pero no lo es.

Lo que ocurre es que ese mismo día en el Calendario Gregoriano corresponde al 23 de abril, pero en el Calendario Juliano correspondía al 3 de mayo. Sin embargo, son el mismo día, independientemente de la fecha a que corresponda en los diversos calendarios. Lo cual se traduce, por supuesto, en que para quienes nos regimos por el Calendario Gregoriano Shakespeare sí murió el 23 de abril, y para los que se rigen por el Juliano fue el 3 de mayo. Mejor dicho, para los que se regían, porque ya ese calendario no se aplica en ninguna parte.

Se trata, como es obvio, de una coincidencia en el tiempo, es decir, son dos hechos que ocurren simultáneamente, en el mismo día, que en definitiva es lo que importa. No olvidemos que el tiempo, su transcurso, es lo natural, mientras que repartir los días y demás categorías temporales en calendarios es un hecho cultural o artificial. Se ha dicho también que Cervantes no murió realmente el 23, sino el 22 de abril, y que el 23 sólo fue su entierro. Ignoro qué hay de cierto en esto, y de ser así, tampoco tengo la menor idea de por qué la Real Academia Española escogió el 23 y no el 22 como Día del Idioma y del Libro.

Caracas, 29 de abril de 2008.