Hipocorístico
Mucha gente me pregunta el significado
y el origen de la palabra hipocorístico. El Drae la define
como “Dicho de un nombre:
que en forma diminutiva, abreviada o infantil, se usa como designación
cariñosa, abreviada o eufemística”.
Es un nombre familiar sustituto del nombre de pila. Casi siempre son aplicables
al nombre, sin importar quien lo lleve.
A los José se les dice Pepe, Che, Cheo, y en femenino Chepa, Pepa, Pepita;
Paco, Pancho, Quico y Chico son Francisco, y su femenino es Paca. Con Chucho
nombramos a los Jesús, que pueden ser también Chu, Chus, Chuy y
Chúo y en femenino Chucha. A Carlos le decimos Carlucho; Lucho y Lucha
a Luis y Luisa; Memo a Guillermo, y también Guillo y Guille; Meche, Mecha,
Chea y Cheíta equivalen a Mercedes; Charo y Charito son Rosario; Mon y
Moncho sirven para Ramón; Toño para Antonio, y Toña y Toñita
para Antonia y Antonieta; Gus es Gustavo, y también Tavo; Beto es Alberto,
Goyo es Gregorio, Lipe es Felipe; Rigo y Berto sirven para Rigoberto; Robi para Roberto, Sebas para Sebastián, Ali para Alicia, Carmucha
y Carmita para Carmen.
Hay hipocorísticos compuestos, para nombres dobles:
Chema (José María o José Manuel), Pema (Pedro Manuel o Pedro
María), Pepelucio (José Luis), Mayte (María Teresa).
A veces el hipocorístico es muy personal o familiar, aplicable al nombre
de una persona determinada, y no a todos los
que lo llevan. A mi hijo mayor, que se llama José Carlos,
en familia lo llamamos Tacalo, que es la forma como le decía
su hermano menor cuando estaba muy pequeño.
Coro es el lugar de Venezuela donde más se usan los hipocorísticos.
De mis lejanos tiempos allá, donde me inicié como profesor en 1950,
recuerdo, entre otros: Manche (Guzmán), Fay, Fayito (Rafael y Rafaelito),
Mundo (Edmundo y Osmundo) ; Pache (Pablo José), Danche (Daniel). Casi
no hay coriano o vecino de esa ciudad a quien no se conozca por un hipocorístico,
y muchas veces se ignora su nombre verdadero.
No debe confundirse hipocorístico con apodo o sobrenombre.
Hipocorístico viene del griego hipocoristikós, que significa acariciador; éste
a su vez viene de hypocorizomay, que significa imitar el lenguaje infantil.
Caracas, 16 de abril de
2006.
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