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Capricho

El significado con que más comúnmente se emplea el sustantivo capri-cho aparece muy bien definido en la primera acepción que de ese vocablo registra el Drae: "Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original". La conducta caprichosa se caracteriza, pues, por ser una actitud irracional, en que se toman decisiones sin que respondan a un criterio definido, ni a intereses o conveniencias individuales o sociales, sino orientadas a la satisfacción egoísta de designios arbitrarios, a menudo frívolos y/o bizantinos.

La persona caprichosa suele ser intuitiva, y juzgar que lo que se le ocurre es lo mejor, sin que aquellos designios provengan de un examen juicioso ni de un razonamiento bien fundamentado. Si se trata de hechos intrascendentes, de efectos más o menos inocuos, la decisión caprichosa no causará mayores perjuicios, más allá de las molestias y del disgusto que pueda producir a algunas personas, y hasta puede que pase más o menos inadvertida. Pero cuando se trata de decisiones comprometedoras, en que entran en juego intereses importantes, especialmente en ciertos ámbitos como la política, la administración pública, la educación, la salud, la economía, la administración de justicia, la religión, etc., la actitud caprichosa puede causar daños considerables, incluso irreparables, tanto más graves cuanto afecten a terceras personas, a la familia o a la sociedad.

El Drae registra otras acepciones de capricho, también importantes: "|| 2. Persona, animal o cosa que es objeto de tal determinación. || 3. Obra de arte en que el ingenio o la fantasía rompen la observancia de las reglas. || 4. Mús. Pieza compuesta de forma libre y fantasiosa". Conforme a estas definiciones puede decirse de algo, por ejemplo, de los caballos de carrera o de los automóviles de lujo, que son "el último capricho de Fulano". O que Mengano "se encaprichó" con determinada mujer. Del mismo modo Goya tituló "Caprichos" a una serie de sus célebres grabados, el compositor Girolamo Frescobaldi compuso sus "Doce caprichos" para órgano y Rimsky-Korsakov su famoso "Capricho español".

Capricho nos viene del italiano capriccio (idea nueva y extraña en una obra de arte, antojo).


Caracas, 18 de marzo de 2007.