Irrisorio
Hay palabras que sugieren un significado único, pero en realidad poseen otros. Es el caso del adjetivo "irrisorio". Alguien que no lo conozca fácilmente supone que se refiere a algo muy pequeño y sin importancia.
Ciertamente, esa es la segunda acepción que de él da el Drae: "|| 2. Insignificante por pequeño". Pero registra también una primera acepción de muy distinto significado: "Que mueve a risa y a burla". Esta acepción es la original, que figura ya en el Diccionario de Autoridades (1732). La otra aparece por primera vez en la edición de 1984. El significado de "irrisorio" como "pequeño" o "insignificante" debió usarse mucho tiempo, hasta arraigarse, lo cual determinó su inclusión en el Drae, junto con el original.
Quizás hoy "irrisorio" sea más usual en su segunda acepción, y ello explicaría que, aunque en la última edición del Drae, de 2001, la original figura en primer lugar, en el novísimo Diccionario esencial de la lengua española, de la Real Academia, se haya invertido el orden, y se lea primero la acepción de "Insignificante por pequeño", y después la otra, "Que mueve a risa y burla". No obstante, en la definición del sustantivo "irrisión" en este excelente diccionario se omite toda referencia a lo pequeño e insignificante: "Burla con que se provoca a risa a costa de alguien o algo. || 2. coloq. Persona o cosa que es o puede ser objeto de esa burla".
Conviene conservar la acepción de "irrisorio" como lo "Que mueve a risa y burla". Primero porque es palabra sonora, estéticamente muy atractiva.
Luego porque hoy abundan las personas y cosas que merecen semejante calificación. A cada rato tropieza uno con ellas, y se siente la necesidad en el idioma de la mayor cantidad posible de vocablos con los cuales poder mencionarlas.
Preciosa fuente de tales personajes es la política. Es impresionante la cantidad de funcionarios de los más diversos niveles, diputados, magistrados, jueces, gobernadores, alcaldes, "rectores" electorales, dirigentes de partidos y una larga etcétera, cuyo comportamiento merece el calificativo de "irrisorio", en su acepción de "Que mueve a risa y burla".
Irrisorio deriva del latino irri sorius, de irredere, "burlarse de".
Caracas, 22 de abril de
2007.
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