Incompetente
Los vocablos incompetente e incompetencia son palabras compuestas, formadas por el prefijo in más el adjetivo competente y el sustantivo competencia, respectivamente. Incompetente se define como "No competente", e incompetencia como "Falta de competencia o de jurisdicción" (Diccionario Esencial de la lengua española. Dele). A su vez, competente es el "Que tiene competencia: Lo defiende un abogado muy competente. 2.
Que le corresponde hacer algo por su competencia: Recurrieron ante el tribunal competente" (Ibídem). Y competencia significa "Incumbencia. 2. Pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. 3. Atribución que legitima a un juez o a otra autoridad u órgano para el conocimiento o resolución de un asunto" (Ib.).
Incompetencia, en su 2ª acepción, la más usada, es, pues, sinónimo de incapacidad y de ineptitud. E incompetente es la persona que carece de capacidad o de aptitud para una o más actividades.
El incompetente puede serlo para determinadas cosas: un médico, un abogado, un profesor o un político incompetentes. Pueden ser aptos para otras cosas, pero no para la actividad que profesionalmente les corresponde. Un mal médico puede ser un excelente cantante; un pésimo abogado puede ser un competente mecánico; un mediocre profesor a lo mejor es un consumado cocinero; un político inepto –espécimen muy abundante– tal vez sea un valioso pintor.
Pero la incompetencia puede ser general, la del sujeto del que suele decirse en términos coloquiales que no sirve para nada. Es un mediocre, que no sobresale en nada, salvo precisamente por su incompetencia, porque nada sabe hacer de manera eficiente.
Ambos tipos, el incompetente en determinadas cosas y el que lo es en todo, abundan en todas partes y en todas las actividades: en los medios profesionales, en el mundo de las artes y las letras, en la enseñanza, en el deporte, en las religiones, en el periodismo, en la actividad económica, en la política, incluso en las altas esferas gubernamentales. En todos es típico el hábito de esconder su propia incompetencia achacándoles a los demás la responsabilidad de sus fracasos, productos de su mediocridad y su ineptitud.
Caracas, 24 de junio de
2007.
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