Miserable
Miserable es palabra polisémica.
Se vincula con miseria, igualmente polisémico, pues, según
el Drae, se puede definir de varias maneras: “Desgracia,
trabajo, infortunio. 2. Estrechez, falta de lo necesario para el sustento o
para otra cosa, pobreza extremada. 3. Avaricia, mezquindad y demasiada parsimonia.
(...) 5. Coloquial. Cantidad insignificante: Me envió una miseria (...) ”.
El mismo Drae define miserable también de varias maneras:
“Desdichado, infeliz. 2. Abatido, sin valor ni fuerza. 3. Mezquino (que escatima
en el gasto) (...) ”. Las dos primeras acepciones remiten al estado de ánimo
de una persona, abrumada por pesares y desgracias.
La tercera alude a la actitud en relación con los bienes materiales. Un
miserable es, en tal caso, un pichirre, un tacaño,
un roñoso. Esta acepción contrasta con las otras, pues
según ella un miserable tiene dinero, pero lo guarda con excesiva
rigidez. No puede ser tacaño
quien no tiene recursos. No es alguien que economiza normalmente, sino el que
camina poco para no gastar la suela de sus zapatos. El usurero es el miserable por
excelencia.
Pero el Drae registra una 4ª acepción de miserable, muy
importante y frecuente: “4. Perverso, abyecto, canalla”. Tampoco en este caso
se trata de un estado de ánimo, sino de un modo de ser, de una conducta
permanente.
El que responde a esta acepción no es sólo el que ocasionalmente
comete una bajeza, sino sobre todo el que es propenso a hacerlo con frecuencia,
hasta hacerse acreedor a que se le llame de esa manera.
Este tipo de miserable posee un alma enferma. Sus actos calificables de perversos, abyectos y canallas son, generalmente, productos de los bajos sentimientos,
de la envidia, la perversidad, el reconcomio, la mediocridad, las frustraciones,
la mala intención, la degeneración espiritual...
Los actos del miserable unas veces son acciones de hecho, maldades con el ánimo
de perjudicar a alguien. Pero pueden ser también perversidades expresadas
en palabras, consistentes en decir cosas malsanas, injuriosas, difamatorias,
calumniosas, dirigidas a dañar a otros, que bien pueden ser individuos,
grupos familiares o instituciones oficiales o privadas.
Miserable deriva del equivalente latino miserabilis.
Caracas, 30 de abril de
2006.
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